martes, 8 de mayo de 2012


Al menos así parezco útil. Hace tiempo me dijeron que mis "dibujos" (o como quieras llamarlos) reflejaban claramente un problema, un trastorno. Pero no, no es así.
Hasta ahora me daba pánico vivir junto a una "neurosis" y a día de hoy me he dado cuenta de que si me pasara esto último, solo podría dar las gracias. La gente sabia dice que siempre hay algo peor. Y efectivamente, están  los psicóticos. Gente cuyo "yo", demasiado débil (inútil, incompetente, inepto) para aguantar, termina dejando de lado la realidad y se excluye en... en una especie de "mundo paralelo" (en su pequeña mierda particular, en su nada, en banales y tristes sueños). Psicóticos, dicen... 
Lo cierto, lo real, es que no me importa (me la suda, básicamente) qué tipo de persona soy. Si tengo una neurosis, soy una perturbada o me convierto en una pequeña (pero muy simpática) psicótica. Me conformo con saber qué quiero hacer (y con una casa muy grande, dos coches, cuatro armarios y cinco relojes de oro exactamente iguales por si se me pierden).