miércoles, 18 de abril de 2012

¿Mi oficio?


-¿Mi oficio? Construir ventanas. ¿Quién lo diría, eh? Soy bastante delgaducho y parezco poca cosa. El trabajo requiere una gran concentración, una gran fuerza… Y aun que parezca mentira, soy uno de los mejores de mi  constructora. Me llaman para cualquier chapucilla, se nota que no pueden vivir sin mí. Soy un hombre de éxito, ninguno de vosotros puede negarlo. La verdad es que si os soy sincero, que de esto va el asunto, no sé qué narices hago aquí. Tengo dinero, reputación, mujeres. Poseo todo lo bueno que se puede tener en esta vida, me encanta ser yo mismo. Y vosotros…. ¡vosotros también queréis ser yo! No me miréis con esas caritas. Admiráis mi estabilidad, mi rutina, mi cara, mis zapatos. No me dejáis de mirar. ¡Sois ridículos, absurdos! Parece mentira. Es una maldita broma que nos hayan juntado aquí. Vosotros… Y Yo. El cielo y el suelo…. ¿Mi oficio? Construir ventanas. ¿Me habíais preguntado no? ¡Qué gente tan agradable, se respira buen rollo en el aire! ¿Habéis visto la cantidad de luz que entra por la ventana? Me encanta. La ventana, eh. La luz, no. Es impresionante, en serio. Me dan escalofríos, quien la haya construido tiene que ser un gran maestro. Yo no le llego ni a la suela de los zapatos. ¿Habéis visto qué técnica? No puedo creérmelo, podría estar mirándola toda mi vida. De hecho, me sentaré aquí. Aquí me quedo. 

Las cuatro paredes blancas, lisas y suaves seguían ahí.

Corre, salta, vuela.


No hay comentarios:

Publicar un comentario